jueves, 22 de julio de 2010

El misterio de la Clínica del Pino

Hoy recopilamos una vieja leyenda, de uno de los primeros hospitales construidos en la isla de Gran Canaria y uno de los más importantes. Actualmente, ha dejado de ejercer la función de hospital para ser una residencia de ancianos.
Por razones personales esta clínica ha estado ligada a mi existencia durante más de 25 años de mi vida, y por ende la historia que se cuenta me ha sido trasmitida por alguien que vivió muy de cerca todo este misterio.

Recién cerrada dicha clínica se tuvo que desconectar ...
la bomba de cobalto que durante tanto tiempo abasteció el servicio de radiología, entre otros Para poder llevar a cabo esta obra los trabajadores debían bajar al subsuelo y desde allí desempeñar la tarea puesto que este tipo de bombas por razones de seguridad se situan lejos del contacto directo con trabajadores y pacientes.
Pues bien, cuando los trabajadores llegaron al subsuelo empezaron a escuchar unos ruidos que, dado su escepticismo, atribuyeron al sonido del mar que se colaba por el alcantarillado dado su proximidad a la costa.
Pero al cabo de un tiempo ese ruido empezó a mostrarse de otra manera y prestando un poquito más de atención los chicos llegaron a percibir perfectamente que sonabas a quejidos y lamentos perfectamente audibles y sin ningún género de duda.
Puedo asegurar que uno de estos chicos es una persona que no cree absolutamente  nada que no pueda ver, tratando siempre de buscar la explicación más lógica a todo lo que aquella noche ocurrió, (aclaro que esta tarea se desempeñaba en la noche por precaución). Aún así esto no pudo explicarlo nunca y decidió no volver a bajar para realizar esa tarea.
Cierto o no, sugestión o no, quizás es cierto que en lugares donde se han vivido escenas de dolor y muerte, quede impregnación de toda esta energía (obviamente esta es una opinión personal).
Más tarde el periódico canario La Provincia, escribía un artículo referente a esta historia, el cual transcribo a continuación.

El actual guardián del edificio asegura categórico que allí no ocurre nada y que todo son habladurías, pero algunas limpiadoras aseguran que los objetos cambian de sitio o desaparecen, sin que puedan atribuir dicho fenómeno a una explicación lógica. Una de ellas explica que ha visto como un bolígrafo o un paño del polvo desaparecían del lugar donde lo habían dejado. "Y allí no había entrado ninguna otra persona", aclara. Añade que los vigilantes de seguridad que había hace años en el inmueble se negaban a trabajar solos durante la noche y exigían ir en pareja, porque se oían ruidos extraños y gemidos. "Algo pasa", dice su compañera, que atribuye los fenómenos a la existencia de espíritus de las personas que fallecieron en el centro hospitalario, mientras el guardián se parte de la risa. "Ustedes tenían que haber escuchado aquí una madrugada, a eso de las 2, cuando cogí el ascensor para echarle un vistazo a las plantas y él solito se puso en marcha y se paró en la planta 2 sin que yo hubiera apretado ningún botón", cuenta. El hombre, mosqueado por el asunto, volvió a bajar y se fue a buscar al perro para que "se diera una vuelta por la planta segunda y comprobar si se había metido alguien". "Subí con el perro, pero el animal se negó a salir del ascensor y no se movía de mi lado", cuenta mientras se muestra absolutamente escéptico sobre la posibilidad de que el fenómeno se pueda atribuir a la travesura de un fantasma. "Los fantasmas no existen, mi niña", insiste mientras recalca que no tiene ningún miedo a pasar solo las noches en el inmueble y que, salvo lo del ascensor, no ha notado nada extraño. Pero para sus compañeras, el comportamiento del ascensor y el susto del perro son una demostración más de los sucesos paranormales que allí se producen. Para el guardián son simples misterios de la técnica."Los aparatos a veces se gobiernan solos", bromea. Sus compañeras insisten y aseguran que si hicieran una grabación, "seguro que captan psicofonías".

FUENTE: LA PROVINCIA 11-9-04

2 comentarios:

Anónimo dijo...

pues seguro que si, creo firmemente en esas cosas, y lo se por experiencia propia,los hospitales son paso de energias, pues todos los dias nacen y mueren personas enel mismo lugar, y la vida y la muerte se dan constantemente la mano.....

Natacha Díaz Pérez dijo...

Efectivamente, la vida y la muerte no se pueden concebir la una sin la otra.
Un saludo y gracias por tu comentario

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