sábado, 2 de octubre de 2010

El perdón de EEUU

La noticia que esta semana me ha puesto los pelos de punta, aunque viniendo de donde viene, no sé porque narices me impresiona, es la del perdón que EEUU, pide al pueblo guatemanteco por los terribles experimentos efectuados por científicos estadounidenses en el país centroamericano en la década de los 40 al utilizar a cobayas humanas, para más ¡como no! retrasados mentales, prostitutas y presos, para ver si el uso de la penicilina era efectivo contra enfermedades de trasmisión sexual como, por ejemplo, la sífilis o la gonorrea.
Quiero aclarar aquí, que estamos hablando de una horrible y dolorosísima enfermedad que en la tercera fase provoca problemas serios y la muerte. Algunos de los problemas son: trastornos oculares y cardíacos, lesiones cerebrales y en la médula espinal, pérdida de coordinación de las extremidades. Aunque un tratamiento con penicilina puede matar la bacteria, el daño que haya podido hacer en el cuerpo es irrecuperable.

La "ingeniosa" manera de inocular el virus en las prisiones fue mediante las prostitutas, ya enfermas de antemano, no se sabe si con ayuda de los Mengeles americanos, o por daños colaterales de su oficio. Pero lo más surrealista de todo esto es que , para colmo, y quizás para ahorrarse trabajo en el contagio, se le pedía a los "nuevos enfermos", que contaminaran al resto. Es decir, que aparte de la cárcel aquello se convertiría en una gran bacanal.
Me imagino, o por lo menos es lo que quiero creer, que para los enfermos mentales no usarían la misma táctica, aunque igual para estos pobres usaron técnicas más salvajes.

En ningún momento a los infectados por el virus se les dijo nada al respecto del experimento, aún peor, ni siquiera se les curó, puesto que el experimento trataba del desarrollo de la enfermedad en estados prolongados de tiempo.
A continuación les muestro la información tal como aparecía ayer, lo que no me creo es que haya sido algo descubierto hace poco, al contrario, creo que hace bastante tiempo que se conocía este dato, y tal vez por la insistencia de la doctora que descubrió el cotarro, no tuvieron más remedio que sacarlo en comunicado a la luz. Me gustaría dejar claro que no es la primera vez que se "pilla" a los estadounidenses en dichas prácticas, y si no que se lo pregunten a los cientos de infestados en Tuskegee (que por cierto eran negros, igual por eso ni siquiera ha salido a la luz).
Pasen y ¡¡¡ flipen!!!


En un comunicado conjunto con la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, Clinton calificó de "antiético" el estudio estadounidense de inoculación de enfermedades de transmisión sexual que se desarrolló en Guatemala durante el Gobierno de Juan José Arévalo Bermejo (1945-1951).

"Lamentamos profundamente que esto haya sucedido y ofrecemos nuestras disculpas a todas las personas que resultaron afectadas por esas abominables prácticas de investigación", señala el comunicado.

En los experimentos, liderados por el Servicio de Salud Pública de Estados Unidos en la administración de Harry S. Truman (1945-1953), se estudiaba el desarrollo de las enfermedades en periodos prolongados de tiempo, sin ofrecer tratamiento alguno a los infectados.


Las prácticas han salido a la luz gracias a un estudio de la investigadora de la Universidad de Wellesley Susan Reverby, que afirma que infectaron a 696 personas, muchas de ellas pacientes internados en instituciones para enfermos mentales.

Clinton y Sebelius se mostraron "indignadas de que tal investigación reprochable haya ocurrido bajo el pretexto de la salud pública" y aseguraron que "no representa los valores de Estados Unidos" ni su "compromiso con la dignidad humana y el gran respeto hacia el pueblo de Guatemala".

"El estudio es un triste recordatorio de que las garantías adecuadas para la investigación en seres humanos no existían hace medio siglo", afirma el comunicado.

En la actualidad, añade, Estados Unidos "es inquebrantable en su compromiso de garantizar que todos los estudios médicos en seres humanos cumplan con las rigurosas normas legales y éticas" del país e internacionales.

"Bajo el espíritu de este compromiso con la ética investigativa, estamos iniciando una minuciosa investigación con respecto a los detalles de este caso de 1946", anunciaron las secretarias.

Además, indicaron que convocarán "a un cuerpo de especialistas internacionales" para que evalúe "los métodos más eficaces" para asegurar que los experimentos científicos en personas en todo el mundo sigan "rigurosas normas éticas".

La encargada de conformar esa comisión de expertos será la Comisión Presidencial para el Estudio de Asuntos de Bioética.

"A medida que avanzamos para comprender mejor este atroz suceso, reiteramos la importancia de nuestra relación con Guatemala y nuestro respeto por el pueblo guatemalteco, así como nuestro compromiso con las normas éticas más exigentes en la investigación médica", concluye el comunicado.

De acuerdo con el estudio de Reverby, los experimentos trataban de determinar si la penicilina podía prevenir, y no sólo curar, una infección de sífilis.

Los sujetos fueron infectados mediante visitas de prostitutas que tenían la enfermedad e inoculación directa, y a muchos de ellos se les alentó a que contagiaran a otras personas, según la investigadora, que no pudo determinar si los pacientes fueron curados o tratados más adelante.

8 comentarios:

Big Boy dijo...

Y los casos que se irán destapando en los próximos años, así como los nazis construyeron el paln espacial americano y varios japoneses los instruyeron en la guerra química, el espíritu de Mengele auspició atrocidades que aun se deben de estar cometiendo

Natcha dijo...

Por supuesto Big Boy, recuerda que hay alguien detrás, por ejemplo, de lo sucedido en Haiti, y eso tuvo sus consecuencias en cadena. Ahora parece todo surrealista, pero.....¿quién no hubiese pensado lo mismo de la contaminación con sífilis en los años 40?.Miedo, miedo y un yúyu de narices es lo que da todo esto.
Saludotes

Maria dijo...

Pues sí querida amiga, esta noticia horrible y terrorifica tampoco paso desapercibida para mi.
Mas que miedo es impotencia, Impotencia en ver y saber que la vida de un ser humano vale una mierda para estos hijos de puta.

Natcha dijo...

Lo peor de todo es que vemos como estos "señores", luego van por ahí con el patriotismo y la moralidad por bandera, y encima dándoselas de "Don perfectos", metiéndonos por las narices como debemos de actuar para con los demás, para con la naturaleza, en fin, que nos indican como ser unos ciudadanos de primera, pero para ello nos hacen pasar por un rasera de cuarta.¿o al revés?.
Saludos amiga Maria y sabes que me alegra "verte" de nuevo.

felipe gálvez dijo...

Gringos hijos de puta. Bien merecen que se les odie con toda el alma. Malditos genocidas.

Natacha dijo...

La verdad es que si. Se define a los americanos como; saturados de ciego patriotismo obsesionados con el triunfo económico y social, faltos de tolerancia a la frustración, bebedores compulsivos, incultos en muchos casos y con un total desconocimiento del mundo mas allá de sus fronteras, sinceramente no se puede pedir más para la cultura más joven que ha poblado el planeta.
Si piensas en que la "cultura americana" es la más reciente que existe y que relativamente el Continente americano está en pañales, tendremos que aceptar que ellos mismos están incubando a la lacra futura del mundo.
Te mando un enorme saludo y gracias por tu comentario

Amelia Rafael dijo...

No hay peor enemigo del ser humano que el mismo ser humano. Que denigrante.

Natacha dijo...

Exactamente, somos en cuanto a criaturas que pueblan este hermoso planeta, los más destructivos, autodestructivos y encima nos llamamos racionales por encima de todo. Sinceramente no sé como la ciencia podría investigar para poder saber si un nuevo medicamento o vacuna, será efectivo o no, en cuanto a las enfermedades para lo que se crea, pero lo que si sé es que seguramente podrían intentar hacerlo de otra forma que no sea ocupar a cobayas humanas.
Gracias por tu comentario Amelia

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